Versión 1.0 · en vigor desde el 21 de agosto de 2026
Esto es lo que Heka hace por ti, lo que no hace, y lo que te toca a ti. En castellano, no en abogado.
Una herramienta para que un tatuador lleve sus clientes, sus diseños, su agenda y el registro de sus señales. Nada más, y conviene decir lo que no es:
Tienes que ser mayor de edad y dar datos ciertos. La contraseña es tuya y respondes de lo que se haga con ella: si crees que alguien ha entrado, cámbiala y avísanos. Una cuenta es de una persona; no se comparte entre varios tatuadores, para eso está el plan Estudio.
Sobre los datos de tus clientes el responsable eres tú. Heka pone la herramienta y las medidas de seguridad, pero hay tres cosas que solo puedes hacer tú:
Si no cumples esto, respondes tú. Y si por incumplirlo nos sancionan a nosotros, podremos repercutírtelo.
Subir contenido que no sea tuyo o del que no tengas permiso; publicar fotos de un cliente sin que te haya dicho que sí; usar Heka para mandar publicidad no pedida; intentar entrar en datos de otro tatuador; o darle la vuelta a los límites técnicos del servicio.
El plan Libre es gratis y no pide tarjeta. Los planes de pago se contratan desde la app, se cobran por adelantado y se pueden cancelar cuando quieras: sigues teniendo el plan hasta que acabe el periodo pagado y después la cuenta pasa a Libre, sin borrarte nada. Si subimos precios, te avisamos con 30 días y puedes irte antes de que aplique.
Heka intenta estar siempre disponible pero no promete un porcentaje de servicio. Hay copia de seguridad diaria, dentro y fuera del servidor. Aun así, la regla sana es la de siempre: exporta tus datos de vez en cuando, que el botón está en Ajustes y tarda dos segundos. Podemos parar el servicio para mantenimiento avisando cuando se pueda.
Te vas cuando quieras, desde Ajustes, sin escribir a nadie ni dar explicaciones. Al borrar la cuenta se eliminan tus clientes, piezas, citas, pagos e imágenes. Es irreversible: exporta antes. Nosotros solo podemos cerrar tu cuenta si incumples estas condiciones de forma grave, y te lo diremos por email con el motivo.
Respondemos de los daños directos que causemos, hasta el importe que nos hayas pagado en los 12 meses anteriores. No respondemos del lucro cesante ni de lo que decidas hacer con la herramienta. Nada de esto limita lo que la ley no deja limitar, ni tus derechos si actúas como consumidor.
El contrato de encargo del tratamiento (art. 28 RGPD) forma parte de estas condiciones. Al crear la cuenta lo aceptas y queda firmado entre tú y Heka: no hay ningún PDF que imprimir.
Se aplica la ley española. Si contratas como consumidor, van los tribunales de tu domicilio. En cualquier otro caso, los de Barcelona.
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